Ayer por la noche, nos juntamos mis amigas y yo en casa para celebrar, el motivo, entre otras cosas, una noche calurosa que ameritaba ser tolerada con un par de vodkas. Gaby con limón y sal en mano al mando de la celebración, Ivette con la cámara lista para inmortalizar el momento de nuestro unísono "salud" (claro, viendonos a los ojos, no´mas para evitar eso de los ocho años, ¿verdad chicas?...); Ale y yo expectantes, mas yo que ale, esperando que nos sirvan nuestros "alcoholes".

-Que si he creado un mounstruo (y ahora mi nuevo apodo es Victoria Frankenstein), que si Gaby se quedó encerrada entre puro arquitecto, que si los mexicanos están saliendo mal en las olimpiadas, que si Ivette no deja de ligar con el celular, que si mi reciente resolución de un asunto inconcluso ahora concluído satisfactoriamente con un viejo amor del pasado, que ¿qué será de nosotras en cinco años?, que Ale ya se siente vieja, que Ivette esta irreconocible... Entre las risas, las bromas, el chisme y demas copas, estuvo presente la "melancolía impropia para celebraciones", melancolía sentida no por EL amor que se fué, sino por el uno mas que se fué. Alzaba mi copa entristecida por mí, brindé por mí, que soy una enamoradiza desatinada; cada vez que daba un sorbo a mi bebida, no podía evitar preguntarme si tendrán que pasar dos años mas para que levante una copa en honor a la patada que le di al huésped que ahora habita mi retorcido corazón. Que ellos me dejen, no es novedad, que yo logre dejarlos ir (en sentido metafórico claro está), eso sí es digno de celebrarse, pero... ¿será que no haya un dia donde este junto a estas mujeres levantando una copa en honor al hombre que me haga feliz en determinado presente?.

En cuanto a mi asunto ahora concluído, me complace saber y aunque no esté orgullosa de mí por que pude haber evitado llegar a este momento, que de verdad ya no siento nada por él. A tu pregunta "todavía me quieres", no pude hallar las palabras mas adecuadas para contestarte, porque apesar de todo, no te quiero lastimar, sin embargo la respuesta frente a ti, fue mucho más fácil de encontrar: No. Sabes, no hizo falta decirtelo, sé que te diste cuenta, lo siento por ti, pero lo que se te rompió fué tu ego, no tu corazón.

NO, que maravillosa combinación de letras, qué armonia de sonido!!.. no... no... no. (cara de regocijo y sonrisa de oreja a oreja).

.

.

Dedicado a mis amigas, que en estos dos -bien sufridos-años han encontrado la manera de hacerme sentir mejor; por su apoyo, sus palabras y por qué no?, por los tantos alcoholes compartidos. Alcé la copa por ustedes y su presencia en mi vida, por el cariño y el agradecimiento que les tengo, no lo digo mucho, pero siempre lo hago a mi manera. Chicas, la próxima "celebración de asuntos inconclusos", ya saben ustedes por quien va: salud!