Amigos queridos, muy queridos, les comparto esto, en primero lugar porque así deseo hacerlo, independientemente del juicio que puedan hacer sobre mi persona; reconozco que soy vulnerable y desearía que mi corazón fuera mas fuerte, pero cuando me enamoro me vuelvo muy pendeja, así que, en segundo lugar, decidí hacer mas evidente mi pendejez por primera vez y de una buena vez decirle lo que siento. No creo que guardarme las cosas me haga feliz, si no todo lo contrario y antes de que se me terminen de espantar, mi intención es sólo gritarlo aqui teniendo pocas probabilidades de que se entere. La neta es que busco sólo un desahogo, que se lo diga ni siquiera se lo merece, pero tambien busco la mejor manera de lidiar con mi inexperiencia y repito, independietemente del juicio que pudieran hacer sobre mi, pero pues este es mi blog y hago con el lo que se me de la gana aqui desahogo mis EMOciones. Soy como soy, en este momento vulnerable, aprendiendo a lidiar con mi actitud patética e inexperiencia, y si despues de que lean esto consideran que me merezco una cachetada, lo sé y pongo la mejilla.

Pinche historia que inicio absurda, sigue siendo absurda y terminará siendo absurda, condenada vida que me pones en el camino la inspiración para querer agarrarte por el cuello y decir que me la pelas, (perdón se me salio lo naca), chingada vida que tambaleaste mi perfección y mutilaste mi sentido del "deber ser". Cochina vida que me dejaste soñar, pero aunque me hayas madreado con la realidad, te agradezco la oportunidad de haber conocido a ese hombre que me ayudó a sacar algunas virtudes guardadas, a compartir mi persona, a experimentar la libertad de ser quien soy, a olvidarme de tabúes y quien al final de todo me hizo darme cuenta de lo valiente que soy y de lo mas maravilloso que tengo: mi capacidad de decisión.

Hey tu, sí, a ti, adoro tus ojos tristes, tu nariz respingada, tu único hoyelo coqueto y la exquisita forma de tus labios. Me encanta tu cuerpo que para mi es perfecto aunque te empeñes en parecer inseguro. Amo tus lunares, créeme, me los sé de memoria, sobre todo los de tu espalda; me fascina tu olor y a qué saben tus besos. Adoro la forma en que bailas música electrónica y esa manera tuya de morderte los labios, tus gestos y lo pícaros que se ven tus ojos. Adoro tu voz cuando me hablas por teléfono y cuando cantas. Me encanta verte por la cámara y mas me encanta cuando sólo me miras y no dices nada. Admiro tu forma de escribir y tu perfecta ortografía, tus logros y lo interesante que eres, tu inteligencia me incita. Aprecio tu buen corazón, tu caballerosidad, tu gentileza y tu buena educación. A veces te miro y me pierdo cuando pones cara de niño travieso, o me embeleso cuando estas concentrado leyendo. Adoro cuando me compartes tus cosas, cuando me coqueteas y cómo suena en ti el "chaparrita". Adoro que hay muchos detalles en los que te pareces a mi, que siento que es como una patada del destino, los gustos compartidos, verte vestido de camisa polo y pantalón de mezclilla. Me encanta tu forma de pensar y tu filosofía, sobre todo tu congruencia, tanto, que aprecio que me hayas hablado con honestidad, aunque ahora la detesto. Pienso que eres mejor de lo que tu crees que eres, no niego que tal vez te idealizo, pero hay cosas que no se ocultan, no eres actor de 24 horas y lo digo con la seguridad de que es así, sin embargo te escudas y justificas en una pose de hedonista solitario dificil de entender, tanto, que por eso amo ese misterio que te rodea producto de los detalles que aún no he podido decifrar en ti. Reconozco que tus defectos los detesto, así como tambien detesto no poder decirte que te quiero. Me duele que todo esto que siento haya empezado a morir cuando pusiste la realidad de por medio.

Y como dice mi querida Ximena (sí, si ceci es amiga de la Lindsey, por qué yo no de la Sariñana): "... y me sentí tan especial, que ingenua, mi torpezaaaa.... " (nota musical).